La final más esperada año a año por fin a llegado a nosotros, a pesar de los inconvenientes por la pandemia mundial, aún sin público, siguen siendo noches mágicas en la Champions.
Llegaba el Bayern Múnich contra el PSG, ambos campeones, ambos dominantes en sus respectivas ligas y con estrellas a granel en ambos planteles.
Un comienzo titubeante, el respeto era palpable entre los dos, esto se extendió durante los primeros 45 minutos, salvo una esporádica llegada de Neymar que resolvió de excelente manera Neuer y otra de Lewandowski que dio justo en el poste.
El vértigo en el segundo tiempo aumentó y Coman (ex PSG) marcó al 59′. Los minutos transcurrieron y la seguridad de ambos guardametas no mermó en ningún momento.
En ese solitario gol se disolvieron las pretenciones del PSG. Seis son las copas de campeones que tiene el equipo bávaro sin duda un digno jerarca de Europa.